1. El zócalo: El cajón secreto a ras de suelo
El problema: En el 90% de las cocinas convencionales, los 10 o 15 centímetros que van desde el suelo hasta el inicio del mueble están tapados por un zócalo inútil. Es un espacio muerto que solo sirve para acumular polvo por detrás.
La solución de Estudio 7: Las Cocinas Santos revolucionan esta zona convirtiendo el zócalo en un nivel más de almacenamiento. Instalamos cajones zócalo que llegan casi hasta el suelo.
¿Para qué se usa? Es el rincón perfecto para guardar objetos voluminosos o de uso poco frecuente que normalmente estorban en los cajones principales: grandes bandejas de horno, mantelería, tablas de cortar grandes o incluso las escaleras plegables planas.
2. La "esquina del terror": El rincón ciego donde se pierden las ollas
El problema: Todo el mundo odia los muebles rinconeros tradicionales. Tienes que agacharte, meter medio cuerpo dentro y bucear a oscuras para encontrar esa olla que se quedó al fondo. Al final, ese espacio acaba desaprovechado o lleno de cosas que nunca usas porque da pereza sacarlas.
La solución de Estudio 7: El diseño inteligente mediante herrajes de extracción total. Utilizamos los sistemas de bandejas extraíbles rinconeras (como el clásico sistema LeMans o las cestas mágicas).
¿Para qué se usa? Con un solo movimiento suave de la mano, todo el interior del mueble sale hacia el exterior, llevándote el menaje a la altura de la vista. Se aprovecha el 100% de la profundidad sin esfuerzo para la espalda.
3. El falso caos bajo el fregadero: Abrazando las tuberías
El problema: Si abres la puerta debajo del fregadero de una cocina estándar, verás un caos: las tuberías bajando, la botella del lavavajillas tirada por ahí, las pastillas, estropajos y el cubo de basura tropezando con el sifón. Es el espacio peor optimizado de toda la casa.
La solución de Estudio 7: El módulo portafregadero de Santos. En lugar de puertas con un hueco vacío y caótico, instalamos gavetas (cajones grandes) con forma de «U».
¿Para qué se usa? Este diseño esquiva milimétricamente el desagüe y el sifón, creando compartimentos laterales perfectos para guardar estropajos, detergentes y cepillos de forma ultra organizada. Debajo, una segunda gaveta alberga los cubos de reciclaje integrados, aislando los olores por completo.
4. La frontera del techo: Almacenamiento vertical sin efecto "cueva"
El problema: Dejar medio metro de espacio entre el final de los muebles altos y el techo. Solo sirve para que se acumule grasa y polvo encima de los armarios, obligándote a subirte a una silla para limpiar.
La solución de Estudio 7: Diseñar muebles altos estratificados que llegan hasta el techo, pero usando la estrategia visual de Santos para que no agobien. Se instalan armarios de diferente profundidad; los de uso diario más a mano y los superiores alineados a la pared.
¿Para qué se usa? La zona más alta, de difícil acceso, se convierte en el lugar ideal para pequeños electrodomésticos estacionales (como la heladera o la raclette), vajilla de Navidad o tuppers de reserva. Ganamos metros cúbicos de almacenaje y eliminamos la necesidad de limpiar la parte superior de los muebles.
¿Te has dado cuenta de cuántos metros le estás robando a tu cocina? En Estudio 7, como distribuidores exclusivos de Santos en Granada, no dejamos ni un centímetro al azar. Pide cita en nuestros estudios de Ilustración, Alhamar u Olinda y diseñemos una cocina donde el espacio se multiplica por arte de magia.